Filtros de agua bajo fregadero: comparativa según la cal y el espacio

Filtros de agua bajo el fregadero

Un filtro bajo fregadero permite disponer de agua filtrada sin colocar un aparato en la boca del grifo ni rellenar una jarra. Pero no todos hacen el mismo trabajo: para mejorar el sabor y reducir parte de la dureza de carbonatos, el BRITA mypure P1 aporta intercambio iónico; para filtración de sedimentos, cloro y ultrafiltración sin tratar la dureza, el Bbagua Osiris-2 ofrece un cartucho compacto.

Los dos equipos seleccionados incluyen un grifo independiente y funcionan sin depósito de acumulación ni conexión de rechazo al desagüe. Están pensados para agua potable. Si buscas una reducción amplia de sales disueltas, esa necesidad corresponde a los equipos de ósmosis inversa.

Qué sistema bajo fregadero necesitas

ModeloPara qué casoDato clavePrecio del equipo
BRITA mypure P1 con P1000sabor y reducción de dureza de carbonatos2–8,6 bar; 400–1.200 L según dureza133,33 €
Bbagua Osiris-2filtración compacta sin reducir la durezacartucho con cabezal de Ø12,5 × 30,5 cm; máximo 5 bar133,00 €

BRITA mypure P1 con P1000

Para: sabor y reducción de dureza de carbonatos

2–8,6 bar; 400–1.200 L según dureza

Precio del equipo: 133,33 €

Bbagua Osiris-2

Para: filtración compacta sin reducir la dureza

cartucho con cabezal de Ø12,5 × 30,5 cm; máximo 5 bar

Precio del equipo: 133,00 €


1. BRITA mypure P1 con P1000: sabor y reducción de dureza de carbonatos

El P1000 combina medios filtrantes e intercambio iónico. Su ventaja frente a un cartucho de carbón y ultrafiltración es que reduce la dureza de carbonatos, relevante cuando quieres preparar té o café y reducir las incrustaciones en los pequeños aparatos que llenas con esa agua. Solo actúa sobre el agua que atraviesa el filtro: no protege la ducha ni la lavadora.

El cabezal tiene tres ajustes y el kit incluye una tira para seleccionar el adecuado. Los 1.200 litros son el máximo del ajuste A; en B la capacidad es de hasta 600 litros y en C, hasta 400. El cambio debe realizarse también al alcanzar doce meses, aunque no hayas agotado el volumen.

Como referencia de instalación, el cartucho mide aproximadamente 11,7 cm de ancho, 10,8 cm de fondo y 26,5 cm de alto. Deja espacio adicional para el cabezal, las conexiones y la extracción. Funciona con presión de entrada entre 2 y 8,6 bar; no es una elección adecuada si tu suministro no llega a 2 bar. Puedes comprobarla con un manómetro de agua conectado a la instalación.

El grifo independiente necesita un orificio de unos 12 mm. El filtro se conecta a la alimentación fría mediante la derivación del kit. Su indicador sirve para recordar el recambio y debe configurarse según el cartucho y la dureza seleccionados.

Lo elegiríamos para: quien quiere reducir la cal del agua que usa para beber y cocinar, y acepta que un agua más dura acorte la duración del cartucho. No lo elegiríamos esperando descalcificar toda la casa ni obtener agua con muy pocas sales.


2. Bbagua Osiris-2: filtración compacta sin reducir la dureza

El Osiris-2 integra retención de sedimentos, carbón y una membrana de ultrafiltración de 0,1 micras. Su propósito en esta selección es filtrar agua potable y mejorar el sabor asociado al cloro, sin añadir una etapa de intercambio iónico para reducir la dureza.

El filtro con cabezal tiene 12,5 cm de diámetro y 30,5 cm de altura. Ese formato estrecho resulta útil cuando el sifón y el cubo de basura dejan poco ancho libre. No basta con que quepa en altura: debes poder acceder al cartucho para sustituirlo.

El kit incluye grifo y accesorios de conexión. La ficha actual del fabricante fija una presión máxima de 5 bar. Si tu instalación supera ese límite, necesitas adecuarla antes de montar el equipo. No hemos utilizado el límite de 6 bar que aparece en documentación antigua para ampliar el rango de uso.

El fabricante recomienda sustituir el cartucho una vez al año. El recambio es específico Osiris-2: no basta con que otro cartucho tenga un aspecto parecido o anuncie el mismo número de micras.

Lo elegiríamos para: agua potable cuyo problema principal es el sabor y un mueble donde prefieres un único cartucho estrecho. Si las incrustaciones de cal son el motivo de compra, este tratamiento no aporta la función que buscas.


El coste del recambio cambia con el agua que filtras

El BRITA P1000 cuesta 55,99 €. Con dos litros diarios y el ajuste A, doce meses llegan antes que los 1.200 litros, de modo que un cartucho cubre ese periodo. Con el ajuste C, 400 litros se consumen en unos 200 días: no debes presupuestar automáticamente un solo recambio anual.
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Para entender la diferencia por volumen, 55,99 € repartidos entre 1.200 litros equivalen a unos 4,7 céntimos por litro; repartidos entre 400 litros son unos 14 céntimos. Es el coste teórico del cartucho aprovechando toda su capacidad, sin incluir agua, equipo ni instalación.

El recambio Osiris-2 cuesta 80,49 €, sin portes. Con el cambio anual recomendado, esa es la referencia de mantenimiento del cartucho. No le hemos asignado un coste por litro porque la ficha consultada no da una capacidad comparable en litros.
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No compares 55,99 € con 80,49 € suponiendo que ambos cartuchos duran lo mismo en cualquier vivienda. En el BRITA la dureza de carbonatos modifica de forma expresa la capacidad; en el Osiris el criterio publicado es el cambio anual.

Qué comprobar antes de ocupar el mueble

Los dos kits necesitan una derivación en la toma de agua fría y un lugar para el grifo independiente. Un agujero disponible en el fregadero puede resolver el montaje; si no lo hay, el material y el espesor de la encimera condicionan la perforación. Comprueba también el acceso por debajo para sujetar el grifo.

No llevan depósito ni producen el rechazo continuo propio de una membrana de ósmosis. Eso simplifica el espacio y las conexiones, pero no convierte sus tratamientos en equivalentes a la ósmosis. Elige por lo que necesitas reducir, no solo por cuántos tubos ves.

Reserva margen para cerrar la llave, girar el cartucho y retirarlo. Una instalación encajada detrás del sifón puede caber el primer día y resultar incómoda en cada cambio. Evita apoyar objetos pesados sobre los tubos o doblarlos para forzar el hueco.

Si lo que quieres evitar es perforar o intervenir en la toma bajo el fregadero, un filtro acoplado al grifo es otro formato, siempre que el caño sea compatible. No lo confundas con un equipo oculto que utiliza el grifo principal.

Cómo decidir sin confundir filtración con descalcificación

Si quieres mejorar sabor y reducir parte de la cal del agua de bebida, el mypure P1 es el candidato de esta comparación. Mide la dureza de carbonatos con la tira incluida y selecciona el ajuste correspondiente: no uses el ajuste A solo para alargar artificialmente el recambio.

Si el agua ya te resulta adecuada en dureza y buscas filtración en un cuerpo estrecho, el Osiris-2 evita pagar por una función de reducción de dureza que no necesitas. La cifra de 0,1 micras describe la membrana, pero no demuestra que retire sales disueltas.

Para cal en toda la vivienda necesitas tratar el suministro general. Para un objetivo específico de reducción de sales, valora la ósmosis. Ninguno de estos filtros debe elegirse como solución universal para un pozo o para agua de calidad desconocida.

Mantenimiento después del montaje

Conecta el equipo con la llave cerrada, realiza el enjuague inicial del fabricante y comprueba las uniones con agua circulando. Después, revisa que no aparezcan gotas bajo el cabezal o en la derivación.

Anota el cambio de cartucho y respeta el procedimiento de limpieza y puesta en servicio. Si disminuye el caudal, distingue entre un cartucho agotado y un problema previo de suministro: cambiar de sistema no arregla por sí solo una falta de presión en casa.